“Una educación de calidad para construir un mundo mejor…”

 

El programa de estudios que conduce a los exámenes del Diploma del Bachillerato Internacional es una secuencia de dos años para estudiantes entre los dieciséis y los diecinueve años de edad. Ha sido diseñado de manera de ser amplio, exigente y al mismo tiempo estar a disposición de candidatos capaces, en todas partes del mundo. No estando basado en el modelo de un único país, representa el deseo de sus fundadores de proporcionar, a estudiantes provenientes de diferentes orígenes lingüísticos, culturales y educacionales, las perspectivas intelectuales, sociales y de criterio necesarias para el mundo adulto que yace delante de éstos.

La educación del niño y del joven toma una especial significación ya en pleno siglo veintiuno cuando la explosión de conocimientos ha convertido los anteriores conceptos de una educación general, en algo cada día más difícil de lograr. Los jóvenes adultos de hoy se enfrentan a una desconcertante variedad de elecciones: es esencial, por lo tanto, que su entrenamiento académico les provea los valores y oportunidades que les permitan elegir sabiamente.

El peso de la información disponible en cada disciplina es tal ahora, que es inapropiado adoptar un enfoque enciclopedista en la educación. Aprender a aprender se ha vuelto tan importante como aprender las disciplinas mismas.

El consiguiente desafío a los educadores surge del intento de ofrecer programas que sean suficientemente amplios para promover la conciencia de una humanidad común, y al mismo tiempo suficientemente específico para asegurar la adquisición de aquellas habilidades (tanto disciplinarias como interdisciplinarias) que constituyen los requisitos esenciales para una educación superior o empleo, en un mundo competitivo.

Las personas a quienes se les confió durante muchos años la tarea de dar forma al Bachillerato Internacional han aceptado este desafío. La base sigue siendo el acostumbrado examen, reconocimiento práctico del hecho de que lo que se ve en el futuro seguirá midiendo los logros de los estudiantes mediante las normas existentes, y que una norma internacional debe primeramente expresarse en términos que puedan ser comprendidos y aceptados por distintos grupos nacionales. Sin embargo, dentro de este marco, el concepto de flexibilidad ha guiado el diseño tanto del programa general como de los procedimientos de evaluación.

El plan básico se deriva de dos principios:
la necesidad de una amplia educación general que establezca firmemente los conocimientos necesarios para cualquier carrera que se elija o cualquier senda académica que se siga en los estudios futuros.
la necesidad de la existencia de una elección dentro de las asignaturas a estudiar para que las opciones de los estudiantes correspondan lo más posible a sus intereses y capacidades particulares. Sin embargo, la elección debe conformar al patrón que asegura una educación bien balanceada.

El programa del BI, con sus tres asignaturas del Nivel Superior y Tres del Medio, requiere que todos los participantes emprendan el estudio de lenguas, ciencias, matemáticas y humanidades hasta completar sus estudios secundarios. Es una combinación deliberada, entre la preferencia de algunos países por la especialización y el énfasis en la amplitud de otros. La intención es que los estudiantes deban, por supuesto, aprender a aprender, a analizar, a alcanzar meditadas conclusiones sobre el hombre, sus lenguas y literatura, sus formas dentro de la sociedad y las fuerzas científicas de su medio ambiente.

Otros tres requisitos contribuyen a la naturaleza única del Diploma: la obligatoriedad de la participación en actividades artísticas y el servicio a la comunidad (CASS); la Monografía de unas cuatro mil palabras, que exigen un trabajo independiente bajo una apropiada supervisión y que le da a los candidatos una primera experiencia en la investigación personal; un curso de la Teoría del Conocimiento que explora la relación entre las diferentes disciplinas y asegura que los estudiantes realicen reflexiones críticas sobre los conocimientos y la experiencia adquirida tanto dentro como más allá del salón de clase.

Esta reflexión crítica tiene por fin extenderse también a las consideración más amplia de la conciencia internacional. Los diferentes programas dentro del plan general han sido creados por colegas de diferentes sistemas nacionales con el objetivo de estimular en todos los estudiantes la apreciación de otras culturas y actitudes aparte de las propias. En una era de tensiones y desconfianzas globales, es meta del bachillerato Internacional, estimular a los estudiantes a que estén informados, a ser tolerantes y a estar dispuestos a comunicarse con otros fácilmente. Deberán ser capaces de hacerlo en una gama de temas sobre los cuales ya se hayan formado meditadas opiniones como resultado de haber compartido dos años de experiencia común con otros jóvenes adultos alrededor del mundo.

Más información: www.ibo.org/diploma